lunes, 28 de mayo de 2007

uno, dos...tres!



Estaba tomando unas fotografías por la ciudad (en el ángel de la independencia, para ser exacto) y entre que veía el ir y venir de un policía estilo gorgory -obeso es una palabra que desagrada a cualquiera- para controlar el caótico tráfico y a las señoras correteando a los niños en medio de las tocadas de bocinas por parte de los desesperados conductores, me puse a pensar ¿qué es en realidad una fotografía: una imagen que puede quedar pérdida en el tiempo o el recuerdo más apreciado por alguien? ¿es que las fotos nos recuerdan siempre lo mejor de algo o alguien o también lo peor? ¿ es acaso que ese trozo de papel con color puede capturar un momento hasta la eternidad o esa duración depende sólo de quien la admira o protagoniza?.

Busqué un objetivo, enfoqué y presione el botón, y en ninguno de estos tres pasos encontré alguna respuesta, pero algo si puedo afirmar, soy de los que creen que una foto puede decir mil cosas, incluso que puede hacernos recordar algún sentimiento que tuvimos en ese determinado momento de nuestra vida, pero todos, TODOS esos momentos "kodak", siempre es mejor llevarlos en la memoria y en el corazón, día a día trato de añadir una nueva imagen a mi álbum fotográfico, ya he perdido la cuenta de cuantas fotografías tengo, pero eso si, a nadie le podré negar jamás un "¡¡¡whisky!!!" para ser parte de su álbum.


1 comentario:

EZKAPE dijo...

Sé que muchos te leen, pero es un placer ser el primero en contestarte. ¿Sabias que muchas culturas indio-orientales, consideran la fotografía un delito, pues te roba el alma? Así es te deja hueco por dentro y te quita eso único inmortal, eso que eres tú.

Pero qué tal si esa teoría no es tan falsa, y en realidad no roban nuestra alma, si no que no transportan a ese mundo alterno donde existimos tambien, y que, se puede manifestar en un sueño, una fantasía o un "eye to the future sight". Quiza sólamente son la puerta a la mente para general lo que conocemos como imaginación.

Puertas al pasado para recordar buenos momentos, tristezas o recuerdos dolorosos, para aprender de ellos. Pasillos al presente para existir y apreciar el momento de aqui y ahora, donde infinitamente existimos. Un boleto al futuro para guiar tus pasos y explotar el potencial de la vida.

Sólo recuerda que una sonrisa, te abre las puertas y quizá, alguien en estos momentos, sueñe con tu sornisa y tu ser, a travez de una foto y piense ¿Qué estará haciendo, y dónde estará?